Cada cuánto se deben lavar los tanques de agua
Si administra un edificio, una planta o un colegio en Colombia, el lavado de los tanques de agua potable no es una buena práctica opcional: es una obligación con plazo definido y con responsable señalado por la ley.
La confusión es común, y sale cara cuando llega una visita de la secretaría de salud. Esto es lo que dice la norma y lo que debería tener listo.
Cada seis meses, sin excepción
La Resolución 2190 de 1991 del Ministerio de Salud fija la frecuencia: lavado y desinfección cada seis meses de todo tanque de almacenamiento de agua para consumo humano.
El plazo corre desde el último lavado certificado, no desde el inicio del año ni desde la fecha del contrato. Dos lavados al año, con seis meses entre uno y otro.
Esto aplica a tanques elevados, subterráneos, de concreto, plásticos y metálicos. El material no cambia la obligación.
Quién responde si no se hace
Aquí es donde más se equivoca la gente. La responsabilidad recae sobre el propietario o administrador del inmueble, no sobre la empresa de acueducto.
El acueducto responde por la calidad del agua hasta el medidor. Desde ahí hacia adentro —la acometida, el tanque, la red interna— responde quien administra el edificio. En copropiedades, eso significa el administrador y, en última instancia, el consejo.
Un tanque sin lavar que contamina el agua es responsabilidad del inmueble, aunque el agua haya llegado potable desde la calle.
Qué revisa la autoridad sanitaria
En una visita de inspección le van a pedir, como mínimo:
- El certificado del último lavado, con fecha dentro de los últimos seis meses
- El análisis bacteriológico posterior al lavado
- El concepto sanitario del establecimiento
- La hoja de vida del tanque, si se lleva
El certificado tiene que venir de una empresa con registro sanitario vigente. Un lavado hecho por el personal de mantenimiento del edificio, sin certificación, no cuenta como cumplimiento.
Un lavado completo tiene seis pasos
No es solo vaciar y restregar. El procedimiento que exige la norma incluye:
- Inspección previa del estado del tanque, tapas y accesorios
- Vaciado y disposición del agua residual
- Lavado mecánico de paredes, piso y techo a alta presión
- Desinfección con producto autorizado y tiempo de contacto controlado
- Enjuague y llenado
- Verificación mediante análisis bacteriológico de laboratorio
Si le entregan un certificado sin análisis de laboratorio, el trabajo está incompleto.
Señales de que no puede esperar al semestre
Hay situaciones que obligan a lavar antes del plazo:
- Agua con olor, sabor o color distinto
- Sedimento visible al abrir una llave
- Reparaciones o intervenciones en la red interna
- Un corte prolongado del servicio seguido de reconexión
- Reportes de malestar gastrointestinal entre ocupantes
En cualquiera de estos casos el lavado es inmediato, y el semestre vuelve a contar desde esa fecha.
Lo que conviene tener organizado
Lleve un calendario con las fechas de los dos lavados del año y archive los certificados junto al concepto sanitario. Cuando llegue una inspección —o cuando un comprador pida la documentación del inmueble— los va a necesitar.
Si no tiene claro cuándo fue el último lavado de sus tanques, esa ya es razón suficiente para programar uno.
¿Necesita programar el lavado o revisar si está al día? Escríbanos y le decimos qué le falta.